martes, 6 de julio de 2010

El éxtasis


Extasis

El éxtasis es una droga psicoactiva de origen sintético con propiedades estimulantes y empatógenas de sabor amargo. Suele relacionarse y confundirse con el MDA y otras fenetilaminas de anillo sustituido.

El MDMA se particulariza por sus efectos empatógenos, relativos a una sensación subjetiva de apertura emocional e identificación afectiva con el otro. Estas propiedades distintivas estarían mediadas por un incremento en los niveles del neurotransmisor serotonina en las sinapsis neuronales y otros neurotransmisores, principalmente la noradrenalina y, en menor medida, la dopamina. La actividad de la serotonina se ha relacionado funcionalmente con los estados de ánimo y el humor.





Origen del extasis

En 1912 la compañía Merck aisló accidentalmente la MDMA (3,4-metilendioximetanfeta-mina), Al no encontrarle un aplicación médica concreta, los laboratorios abandonaron su investigación. Entre 1953 y 1954 el ejército estadounidense retomó las investigaciones. Aunque los primeros datos biológicos sobre las mismas se publicaron hasta 1973, no fue sino hasta la década de los 80, cuando personajes como el químico estadounidense Alexander Shulguin, la trajeron de nuevo a la luz pública. Según sus propias palabras: "Rescaté esta sustancia por sugerencia de un amigo. La probé y escribí mucho sobre ella en las revistas médicas. Descubrí que tenía notables beneficios terapéuticos. En su momento representó la aparición de una nueva familia de agentes que permiten al individuo expresar y experimentar contenidos afectivos reprimidos por las barreras culturales." El MDMA alcanzó gran popularidad entre la cultura underground californiana y entre la clientela de los clubes nocturnos. Los vendedores, en una acción de marketing, la rebautizaron con el nombre de éxtasis. En 1985, el gobierno estadounidense declaró esta sustancia ilegal a pesar de que numerosos científicos argumentamos sobre sus propiedades para hacer aflorar pensamientos y recuerdos reprimidos.





Denominaciones

Hoy conocida en todo el mundo como XTC o éxtasis, la MDMA también se vende bajo las siguientes denominaciones: En Estados Unidos: E, Euphoria o Adam; en México: Tacha; en España: Delfín, Pasti, Pajarito, Sol, Tulipán, Estrella.





Formas de adulteración

En España, según informes recientes del Instituto Nacional de Toxicología (INT), la cantidad del principio activo presente en las muestras incautadas (pastillas o cápsulas de aproximadamente 300 mg) oscila entre 90 y 166 mg. Regularmente se adultera con benzodiacepinas como piracetam; también con buprenorfina, dextropropoxifeno, resina de Cannabis sativa, metilfenidato, fenmetrazina, cafeína. Asimismo, es común que se hagan pasar por éxtasis otras sustancias similares como es el caso de la MDEA y MBDB, anfetaminas, compuestos bastantes diferentes como el DOB o sustancias prácticamente inactivas como la PMA o la PMMA.









Formas de ingestión

El modo más común de ingerirla es por vía oral. Cuando se presenta en forma de píldoras, su absorción es más rápida y completa si ésta se coloca debajo de la lengua; en el caso de las cápsulas, regularmente se disuelven en jugos o aguas de frutas. Un modo alternativo de tomarla es a través de la aspiración, en cuyo caso produce un efecto más inmediato aunque su duración se reduce. Los efectos comienzan a notarse entre los 20 y los 60 minutos posteriores a la ingestión, su acción máxima se presenta entre una y dos horas después; tras lo cual disminuye progresivamente hasta desaparecer entre las cuatro y las seis horas. Al llegar al cerebro, la MDMA provoca la liberación de dopamina y noradrenalina. Estimula el Sistema Nervioso Central provocando alteraciones en la esfera emocional.







Usos terapéuticos

Al estar clasificada como un entactógeno (generador de contacto intersubjetivo a niveles profundos), varios psicólogos y psiquiatras la incluyeron en sus terapias reportando excelentes resultados hasta antes de su prohibición. Ann Shulgin, investigadora de sustancias psicoactivas, asegura que es una herramienta extraordinaria para descubrir recuerdos reprimidos. El Dr. Grinspoon, profesor de psiquiatría en Harvard, dice que ayuda a la gente a ponerse en relación con sentimientos habitualmente no disponibles. El Dr. Ingrici, profesor de Cambridge que usó la droga con más de 500 pacientes, la considera muy útil para curar miedos. El psiquiatra G. Greer, definió la terapia con esta droga como un modo de explorar sentimientos sin alterar percepciones, sugiriendo que incrementa la propia estima y facilita una comunicación más directa entre personas reunidas por algún vínculo, por lo que uno de sus mejores campos de acción está en el de parejas que se quieren conocer a sí mismas para desarrollar su personalidad. Por último, un grupo de psicólogos californianos publicó un manifiesto donde se afirma que tiene el increíble poder de lograr que las personas confíen unas en otras.







Efectos del extasis


Físicos:

Energía, alta sensibilidad y reducción de la ansiedad al contacto físico, mayor tolerancia a la fatiga, taquicardia, arritmia e hipertensión, pérdida del apetito, sequedad de boca, sudoración, deshidratación, hipertermia, sobrestimulación (aumento del estado de alerta, insomnio). En altas dosis produce náuseas, vómitos, temblores, hiperactividad motora, escalofríos y deshidratación severa; pueden experimentarse problemas cardiacos o una insuficiencia renal aguda, que podrían provocar la muerte.





Psicológicos:
Ansiedad, irritabilidad, sensación de euforia, estado de placer, sensación de empatía con los demás, locuacidad, omnipotencia. Dosis elevadas pueden producir ansiedad, pánico, confusión, insomnio, sicosis y fuertes alucinaciones visuales o auditivas.

Cuando estas sensaciones decaen, sobreviene agotamiento, fatiga, inquietud y depresión, estados que pueden durar varios días.

Dado el alto número de personas que se supone ha empleado éxtasis en las últimas décadas, esta droga puede provocar abuso y dependencia.





Peligros para la salud


Altas dosis pueden causar agitación, convulsiones, deshidratación, vómitos y alucinaciones.

El éxtasis afecta la producción interna del neurotransmisor serotonina, uno de los mecanismos a través de los cuales se regula la temperatura corporal, por lo cual, cuando los efectos del éxtasis son combinados con una actividad física como el baile, el usuario puede experimentar un descontrol de la temperatura corporal y sufrir lo que se conoce con el nombre de "golpe de calor" y deshidratarse.

Para poder combatir la deshidratación y re-hidratar el cuerpo, las personas necesitan regular la cantidad de líquidos que consumen. Sin embargo, se estima que el éxtasis también tiene la capacidad de distorsionar la habilidad del cerebro para saber cuando una persona ha tomado suficiente liquido. Es por esto que el consumo excesivo de agua puede causar también una distorsión en la estructura celular con posterior muerte de células en algunos casos. Muchos órganos vitales como el hígado, corazón, pulmones y cerebro son especialmente susceptibles a esta distorsión de la estructura celular.

Por estas razones los usuarios de éxtasis en fiestas Rave y Dance deben consumir agua regularmente para reponer los fluidos perdidos a través de la transpiración (aproximadamente medio litro por hora y no más).

El éxtasis puede en algunos casos llegar a producir un “efecto resaca” al otro día de haberlo consumido. Algunos síntomas pueden incluir:

* Dolores musculares.
* Pérdida de apetito.
* Insomnio.
* Perdida de concentración.
* Depresión

El éxtasis no genera dependencia física. Sin embargo, esto no excluye que su consumo se pueda tornar problemático para la vida de quienes lo toman en forma habitual y sistemática.

Fuente: http://www.las-drogas.com/extasis

No hay comentarios:

Publicar un comentario